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Mitos y verdades sobre el uso de las cremas dentales en la infancia

Hay quien afirma que el cuidado dental debe comenzar antes incluso de que aparezca el primer diente, lo que tiene sentido, cuando se trata de la salud bucal. Y hay quien garantiza que el flúor les hace mal a los niños y que jamás debe usarse nada que presente este elemento en su fórmula –lo que hoy ya no tiene soporte. El hecho es que ya se ha dicho mucho sobre los dientes de los bebés y los niños y, como siempre, algunas cosas proceden y otras no. Conozca ahora lo que es verdad y lo que no pasa de un mito con relación a este tema.

Las cremas dentales con flúor se recomiendan únicamente a partir de los dos años de edad.

Mito Durante un buen tiempo, esta idea prevaleció entre los especialistas e incluso en las recomendaciones de las entidades más respetadas en materia de odontología, como la American Dental Association (ADA), referencia mundial en el área. Sin embargo, desde 2014, también la ADA comenzó a aconsejar a los papás de usar crema dental con flúor para cepillar los dientes de sus bebés, dos veces al día. El cambio de posición de la Asociación estadounidense se basó en la revisión de una serie de estudios científicos, y es la adoptada hoy en casi todo el mundo.

Las cremas dentales con flúor deben usarse en todas las edades, con cualquier dosis.

Mito Los beneficios del flúor como agente anticaries y para fortalecer los dientes son reconocidos mundialmente, pero no existen restricciones con respecto a su concentración. En 1994, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó lo siguiente: “Deben llevarse a cabo todos los esfuerzos necesarios para permitir el uso generalizado de pastas dentales con flúor en los países en desarrollo”. La OMS, no obstante, advierte que, en caso de niños menores de 6 años, la concentración del flúor de la pasta dental debe ser entre 1.000 ppm y 1.500 ppm.

Los papás deben cepillarles los dientes a los niños y bebés tres veces al día.

Verdad Esta es la frecuencia que recomiendan la mayoría de los odontopediatras, de preferencia por la mañana y por la noche. También se recomienda usar hilo dental con regularidad. En el caso de los bebés, la limpieza puede realizarse con gasa o con un paño suave humedecido con agua cuando aparezca el primer diente. Después del nacimiento del primer molar, alrededor de los 14 meses, es necesario usar cepillo y pasta dental.

El azúcar es un enemigo de los dientes de los niños.

Verdad La exposición excesiva a azúcares colabora para deteriorar los dientes. Las bacterias existentes de forma natural en la boca transforman algunos alimentos en ácido, especialmente el azúcar y el almidón, y ello favorece la aparición de caries debajo de la superficie del diente. Lo ideal, tanto para niños como para adultos, es adoptar una dieta balanceada, con poco azúcar y almidón, y utilizar una crema dental con flúor.

Se deben cepillar los dientes de los niños en seguida después de la comida.

Verdad Ello no siempre es posible, especialmente cuando el niño ingiere alimentos fuera de casa, pero es altamente recomendable crear el hábito de cepillarse los dientes en seguida después de las comidas. La razón para ello es que durante los 20 primeros minutos después de la comida se produce el pico de la actividad bacteriana en la boca, lo que puede facilitar la formación de placas y el inicio de un proceso de deterioro del diente.

Las caries aparecen con más frecuencia en niños y adultos mayores.

Verdad Con relación a los niños, la aparición de caries se debe, la mayoría de las veces, a malos hábitos de cepillado y al consumo excesivo de azúcar. En los adultos mayores, la caries puede surgir por el propio desgaste natural del diente y de la encía y también debido a medicamentos que reducen la cantidad de saliva.

Nunca se debe aplicar flúor en dientes con fluorosis.

Mito La fluorosis, aquellas manchas blancas que aparecen en los dientes de los niños e indican que se produjo una desmineralización, generalmente surge en el período de formación de los dientes, eventualmente por exceso de flúor. Sin embargo, no hay pruebas de que la aplicación de la dosis correcta de flúor agrave el mal de la fluorosis ya existente. Al contrario, incluso en caso de niños con dientes que presentan señales de fluorosis, se recomienda el uso de una pasta dental con flúor, para evitar caries.